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Jess McCulloch

Jess McCulloch

Jess McCulloch y su personaje "el agente 42".

Jess McCulloch es una profesora de chino en Australia, se ha especializado en este nuevo mundo de interconexiones a través de Internet y ha estado encargada del grupo Infusing Technology into World languages. Hoy hemos discutido sobre el tema de las posibilidades de la red de redes en la enseñanza de una segunda lengua.  Las máquinas sin duda que son una heramienta muy útil (aunque algunos tengan la ilusión de ver en ellas “mucho más que solo una herramienta, un puerta hacia el futuro”), pero, luego de participar en las sesiones con Jess y de disfrutar de su capacidad para hacer interactuar (conversando con nosotros y escribiendo en la pizarra), me sigo preguntando si pueden reemplazar lo que un ser humano de carne y hueso (el profesor, con sus limitaciones y grandezas, con sus malos y buenos días) puede hacer con sus alumnos.

Un par de páginas para audios

soundcloud

La página soundcloud.com sirve para compartir y comentar grabaciones.

En la sesión de esta mañana hemos conversado acerca de la utilidad (sobre todo para desarrollar las habilidades de hablar y escuchar) de los sitios en la web que sirven para poner en línea audios de manera muy sencilla, habrá que revisarlos:  http://soundcloud.com/ y http://woices.com/.

Sin embargo, me sigo preguntando cuáles son los límites entre una conversación real y una virtual.  Si bien herramientas como estas ayudan a “reunir” a personas que viven en diferentes lados del globo, ¿qué tan eficaces son cuando se trata de compañeros de clase?

La mejor manera de comenzar

Empieza el día. Sábado en Shanghái. Los profesores llegan al colegio y los recibe una mesa con café y un contenedor de plástico lleno de gaseosas.

En mi colegio (en Indonesia) está prohibida la venta de gaseosas dentro del campus (pero no su consumo) dicen que es para proteger la salud de los alumnos que, sin embargo, pueden disfrutar de comidas fritas, abundantes en grasas, y de dulces a discresión.

Entonces empiezan las preguntas, ¿prohibir o educar? Lo que vale para las gaseosas, ¿vale para el alcohol, los cigarrillos o las drogas?

Lo mismo pasa con Internet, ¿limitar o enseñar? En la red (donde no se haya parcialmente bloqueada o donde se saltan esas limitaciones con trucos que cualquier adolescente más o menos curioso puede aprender) uno puede hallar de todo; es, por seguir la tradición de la mitología cristiana, el árbol de la sabiduría del Bien y del Mal. De uno depende (y de la educación que ha recibido) que busque cómo hacer una bomba o cómo salvarle la vida a alguien que se ha atorado con un trozo de carne. ¿O no?

Coca-colas heladas (y Sprite y agua y cafe), para empezar el dia

Coca-colas heladas (y Sprite y agua y café), para empezar el día.

Shanghái 2.011 y por qué empecé hoy este blog

Shanghai Learning 2011

Shanghái, China, conferencias "Learning 2.011".

Anduve dejando pasar el tiempo antes de volver a mis artículo.

Entre que me peleaba con burócratas de ambos lados del Atlántico para intentar re-casarme (que ya lo hice) y tratar de conseguir mi máster (aún pendiente, como casi todo lo demás en mi vida), los meses se fueron feroces y furiosos. Acá estoy, ahora, en Shanghái, en unas conferencias que, entiendo, deben ayudarme (perdóneseme la perogrullada) a entender por qué el uso de estos juguetes (escribo desde la ya-no-tan-casta Mac con que el colegio en el que trabajo -¿sabían que funjo de profesor en Yakarta?- me ha proveído) me hará un “mejor profesor” (¿implicará eso que ya soy buen profesor?, mejor no dejemos comentar a mis ex alumnos).

¿Por qué empecé a escribir esto acá? Porque estaba aburrido entre “how I make a podcast?” y “update your profile in Twitter!” y porque (ya sean cosa de los chinos o de los técnicos del colegio que nos alberga) es imposible entrar a Blogger, el sitio en la web que suelo usar.

No sé nada de WordPress aunque muchos declaran su amor por la herramienta (¿les pagarán a los que en estas conferencias hablan bien de ciertas páginas en la web?, creo que no, se llama “sé usar este programa y por eso puedo hablar -me pagan el pasaje y mejor hotel- mientras tú -a ti no- escuchas”). Aprenderé y, claro, los invitaré al taller que organice, ¿en Bali?

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